En resumen
La base son jabón puro (Kernseife), sosa de lavado y algo de bicarbonato. El jabón puro limpia, la sosa ablanda el agua y refuerza el poder de lavado, el bicarbonato neutraliza los olores. Para lo blanco, una cucharada de blanqueador de oxígeno y listo.
El detergente casero es económico, prescinde de aditivos innecesarios y ahorra plástico. Limpia con fiabilidad la ropa de diario, pero no sustituye para textiles muy sucios o delicados. Para lana y seda, mejor usar un detergente suave para prendas delicadas.
Detergente líquido en 5 pasos
Rallar el jabón puro
Ralla finamente unos 25 g de jabón puro, cuanto más fino, más rápido se disuelve.
Disolver en agua
Disuelve las virutas en alrededor de un litro de agua caliente removiendo, hasta obtener una solución clara.
Incorporar la sosa
Incorpora 2 o 3 cucharadas de sosa de lavado, eso ablanda el agua y refuerza la limpieza.
Rellenar & dejar reposar
Rellena con agua hasta unos tres litros y deja enfriar. Gelifica; antes de usar, agita un momento.
Dosificar
Según la suciedad, de 100 a 150 ml por carga. Para aroma, unas gotas de aceite esencial, no para mantas de mascotas.
Lo que no puede hacer
El detergente casero no sirve para lana, seda ni plumón, es demasiado alcalino para eso. Y no blanquea: para lo blanco y las manchas necesitas además blanqueador de oxígeno o un pretratamiento con jabón de hiel.
Lo que necesitas
En qué puedes fijarte:
- Jabón puro (Kernseife) como base de limpieza
- Sosa de lavado para ablandar y reforzar
- Blanqueador de oxígeno para la ropa blanca
Preguntas frecuentes
¿De verdad limpia el detergente casero?
¿Puedo usarlo para la lana?
¿Obstruye la máquina?
Ropa fresca, menos química
Del detergente casero a la ropa blanca: sencillo y honesto.
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