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Las pastillas dentífricas y el polvo dental sustituyen al tubo de plástico, un cepillo de bambú al mango desechable. En el tema del flúor merece la pena un vistazo detenido: el flúor añadido se discute de forma controvertida, y existen buenas alternativas sin flúor como la hidroxiapatita. Te mostramos las opciones, decidir tienes que hacerlo tú mismo.
Un tubo de pasta de dientes es pequeño, pero consumimos muchos, y apenas se puede reciclar. Las alternativas sin plástico son sorprendentemente aptas para el día a día: te cepillas con ellas con total normalidad, solo la forma es distinta. El cambio es uno de los pasos más fáciles hacia el baño sin plástico.
Para que el cambio no vaya a costa de la salud dental, merece la pena un breve vistazo a las diferencias.
Las alternativas sin plástico
Pastillas dentífricas
Masticas una pastilla y empiezas a cepillarte con el cepillo húmedo. Hace espuma como la pasta de dientes, es ligera y apta para viajar. Las hay con flúor o sin flúor, por ejemplo con hidroxiapatita.
Polvo dental
Humedece el cepillo, tócalo en el polvo, cepíllate. Muy rendidor, envasado en vidrio. También aquí tienes la elección, con o sin flúor añadido.
Cepillo de bambú
Mango de bambú renovable en vez de plástico. Las cerdas suelen ser de nailon; retíralas antes de compostar.

Flúor: mirar de cerca, decidir uno mismo
Importante es la distinción: el flúor presente de forma natural en el agua y los alimentos es algo distinto de los compuestos de flúor añadidos de forma sintética en la pasta de dientes y las pastillas. Estos últimos se promocionan tradicionalmente para proteger contra las caries, pero son discutidos. Voces críticas y estudios cuestionan efectos más allá de los dientes, por ejemplo sobre la glándula pineal. Una recomendación general de «toma flúor» nos parece demasiado simple.
Quien quiera evitar el flúor añadido tiene hoy buenos caminos sin flúor: la hidroxiapatita favorece la remineralización; a eso se suman sobre todo un cepillado a fondo y una alimentación baja en azúcar. Infórmate con calma y toma tu propia decisión, en caso de duda con una dentista de tu confianza. Para los niños rigen, de todos modos, reglas propias.
Cambiar con suavidad
Para empezar basta un pequeño set. En qué deberías fijarte:
- Con flúor o sin flúor con hidroxiapatita, según tu decisión
- Cepillo de bambú con un grado de dureza agradable (suave a medio)
- Envasado en vidrio o papel, recargable
Preguntas frecuentes
¿Las pastillas dentífricas limpian igual de bien que la pasta de dientes?
¿Los cepillos de bambú son del todo compostables?
¿Con flúor o sin él?
Sin plástico paso a paso
De la pastilla dentífrica al champú sólido, te acompañamos.
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